Hay días que no se planean como “algo grande”, pero terminan quedándose pegados en la memoria. MiniVideo 10 nació así: como un video sencillo, hecho por hobby, sin pretensiones… y terminó siendo una de esas sesiones que te recuerdan por qué empezaste a patinar en primer lugar.
Este mini no fue solo “grabar trucos”. Fue un reencuentro. Fue ver en un mismo spot a panas que crecieron patinando juntos, a la vieja escuela con su estilo curtido, y a la nueva generación reventando el piso con creatividad. Fue Táchira en su forma más pura: ruedas, risas, gritos, caídas, celebración, y esa energía que solo aparece cuando hay mucha gente con la misma pasión.
Jóvenes, viejos… y todo el Táchira en una sola sesión
Lo más fino de MiniVideo 10 es lo que se siente, no lo que “se ve perfecto”. Hubo muchísimos skaters:
- Los que viven en San Cristóbal y siguen dándole cada vez que pueden,
- También los que están en el exterior, que quizás no siempre se dejan ver por acá, pero cuando vuelven… vuelven con ganas.
Y eso se notó. El nivel estuvo alto. Se vieron trucos buenos, líneas sólidas, intentos con corazón y aterrizadas que se celebraban como si fueran finales de torneo. Pero lo mejor no fueron los trucos: fue el ambiente. Ese momento donde miras alrededor y dices: “verga, cuánta gente… y todos patinando”.
Un video de hobby, sin poses (y con cariño)
Esto es importante decirlo claro: MiniVideo 10 es un video hecho por hobby. No es una producción “seria”, no hay un equipo pro detrás, ni un plan cinematográfico. Es lo que es: un recuerdo armado con ganas.
Así que sí: disculpen la edición, disculpen que la filmación no sea perfecta, que algunos trucos no hayan quedado “clean” o que ciertas tomas tengan ese sabor casero. Pero también: eso es parte de la magia. Porque el skate del Táchira siempre ha sido así: auténtico, guerrero, sin maquillaje.
MiniVideo 10 es una celebración. Una postal. Un “aquí estamos”.

